domingo, 5 de mayo de 2013

Y se marchitaron los minutos


Se marchitaron los minutos que deseaban fueran eternos, 
como eterna la esperanza que tan bien se marchito.
Deseando tu cuerpo, tus labios en mi piel, tus ganas al verme y saber que todo eso lo provocaba, 
se marchitó la ilusión de verte al despertar, al acostarme o en plena madrugada en cualquier día del año.
Y reproduzco en mi mente una y otra vez cada palabra, cada mirada, cada frase dicha, cada canción escuchada y pregunto ¿qué hubiera pasado si realmente hubiera dejado que vieras mi alma?
Ciertamente viste mi cuerpo desnudo deseando que lo poseyeras una y otra vez, pero a mi alma no la desnude junto a mi cuerpo.
Se marchito la espera y paciencia que no tengo y que deseaba que me dieras una luz para seguir alimentando, pero una vez más te encierras en tu mundo multicolor y me dejas atrás. 
Y se marchitaron los minutos de la espera para avivar mi fe, por que entendí que esa aroma, esas mirada nostálgica de niño perdido que desea que lo vean a el y no lo que es, no son para mi.
Me despido de esta manera por que aunque no lo quiera la esperanza y los minutos se marchitaron ya...

No hay comentarios:

Publicar un comentario